The Arrabelle, un hotel de ensueño

Normalmente no le dedicamos una nota completa a un hotel, pero siempre hay excepciones. Ésta es una de ellas.

Nos hospedamos en un hotel de súper lujo que de no ser por los puntos de fidelidad de Expedia, sería impagable; casi 13000 pesos la noche, pero eso lo platicaremos después.

Hoy quiero platicarles sobre este espectacular hotel de ultra lujo.

Lo primero que nos impactó del hotel es la arquitectura, muy pueblerina y la fachada impecable. El tamaño del hotel te deja sin palabras. La ubicación no podría ser mejor, está frente al LIFT y a la góndola para subir a la montaña. El hotel tiene valet para los esquís y las bicicletas. En invierno también tiene pista de hielo. La extensión del hotel es tanta que hasta pareciera que el pueblo se funde con él, hay tiendas y boutiques que te harían pensar que son parte del village, pero sigue siendo el hotel.

El personal del hotel es muy amable y atento, pero no es muy comunicativo ni efectivo, todo hay que pedirlo varias veces.

El cuarto que reservamos (una suite de dos habitaciones con vista a la montaña) era más grande que muchos departamentos, casi 200 metros cuadrados para sólo dos habitaciones. Contaba con una amplia cocina, completa y equipada, comedor para 10 personas y una inmensa sala de estar con chimenea eléctrica, baño de visitas, centro de lavado, una enorme terraza con mesas, sillas y un asador, por si te sientes de humor para un BBQ. La recámara principal era inmensa. Incluso tenía vestidor. El baño era de mármol con tina regadera, doble lavabo, WC separado y calefacción en el piso. La segunda recámara era más chica, pero, del mismo modo, tenía baño completo dentro del cuarto. Las amenidades del baño son inglesas y orgánicas, la verdad me hicieron sentir como en casa, tienes todo lo que puedas necesitar. En caso de que hayas olvidado algo no hay problema, en la recepción tienen un poco de todo, pensando precisamente en ayudar a los turistas que olvidaron alguna pertenencia.

Lo único que no me gustó es que, aparte del altísimo precio por noche, te cobran una tarifa de 50 dólares por noche, por recámara, más impuestos (en nuestro caso, 110 dólares más por noche) lo cual en mi opinión es exagerado.

Este cargo obligatorio incluye el sky valet, desayuno para dos personas, valet parking, shuttle en Vail, snacks, bebidas en el cuarto, huéspedes adicionales, cama o cuna extra, café, té, periódico, boleo de zapatos y las instalaciones del spa. Lo más curioso es que la mayoría de estos servicios están casi ocultos, a menos que prestes mucha atención a las letras chiquitas en la página de internet.

En conclusión, el hotel es muy bueno y lujoso. Vale la pena la experiencia, pero no regresaría a menos que haya un gran descuento ya que el servicio no justifica el precio.

Saludos y buen viaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *