Mi viaje a Jerusalén

Jerusalén o Yerushalayim, como se le dice en hebreo, es la capital del estado de Israel, que aparte de distinguirse por su significado religioso para judíos, musulmanes y cristianos, se diferencia por ser una urbe llena de museos, historia, cultura y belleza que te dejará con ganas de más.

 

DÓNDE DORMIR

Waldorf Astoria Jerusalén

Es el hotel más nuevo y lujoso, tan sólo a unos pasos de la Ciudad Vieja. Marca tendencia por el nivel de servicio y sofisticación que ofrece a sus huéspedes; los cuartos son muy cómodos y la decoración exquisita.

El desayuno es increíble, la cantidad de opciones es infinita. La mejor manera de empezar el día.

Leonardo Plaza

Muy bien ubicado; cerca de la Ciudad Vieja y del centro. Posee cuartos amplios que destacan por su limpieza. El desayuno es bueno, aunque el servicio por parte del personal dejó mucho que desear.

 

 

QUÉ HACER

Ciudad vieja

Sin duda debes apartar un día completo para caminarla e ir al Kotel o Muro de las Lamentaciones, las cuevas del Kotel, el Museo de las Generaciones y pasar por el Mercado Árabe para salir a la Torre de David, donde durante las noches se lleva a cabo una proyección sobre la historia de Jerusalén.

 

Mamilla

Es un centro comercial a las afueras de la Ciudad Vieja, inspirado en la arquitectura de ésta. Tiene una gran variedad de tiendas de moda y arte israelí, así como cafés y restaurantes. El lugar perfecto para seguir el día después de caminar por la Ciudad Vieja.

 

Shuk”, “Machne” o Mercado Machane Yehuda

Es el mercado más grande de Jerusalén. Muy pintoresco. Podrás disfrutar de productos y gastronomía local, donde encontrarás: puestos de fruta seca, especias, panaderías, dulcerías, cafés falafel y restaurantes de especialidad.

Halva es un dulce hecho con ajonjolí que es muy típico del lugar, no dejes de probarlo en Mamlechet HaHalva, en todas las variedades que puedas encontrarte.

Si quieres vivir una experiencia muy típica de lugar, intenta ir al mercado un viernes al medio día, cuando la gente va a hacer sus compras para la fiesta del Shabbat. El Shuk se llena mucho a esa hora y es muy difícil detenerse entre tanta gente, por lo que te recomendamos sólo ir a ver y dejar las compras para otro día.

 

Entre las calles de Ben Yehuda y Jaffa se encuentra el centro de la ciudad, ideal para caminar un poco más después de conocer el Shuk y detenerse en alguna heladería o café. Los días más concurridos son los jueves y sábados por la noche.

 

Museo de Israel y el Knesset

El Museo de Israel goza de una gran colección que va desde vestigios arqueológicos, hasta arte contemporáneo y judaico. Estando ahí, se encuentra muy cerca el Knesset o parlamento del Estado de Israel; visitarlo vale mucho la pena, sólo ten en cuenta que necesitas de tu pasaporte para poder entrar a este edificio gubernamental.

Yad Vashem y Har Hertzel se encuentran en el mismo monte. Yad Vashem o Museo del Holocausto, es el más importante del mundo en este tema. En él podrás conocer detalladamente todo lo que pasó durante la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. También allí se guardan los archivos de los 6 millones de inocentes que perdieron la vida durante el conflicto. Es una parada obligada para cualquier persona que quiera saber más sobre la historia de la guerra y los principios del Estado de Israel.

Por ley, cualquier funcionario de gobierno extranjero que se encuentre de visita en Israel, debe ir a Yad Vashem.

El Har Hertzel o “Monte de Hertzel”, en español, es el cementerio nacional de Israel. Allí se encuentran enterrados ex primer ministros, miembros del parlamento y muchos soldados que perdieron la vida durante las guerras. Visitarlo vale la pena.

 

Es importante apartar tiempo para caminar tranquilamente y disfrutar de esta moderna, multicultural y cosmopolita ciudad.

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