Guadalajara por negocios

A muchos, si no es que a todos, nos ha tocado viajar de negocios solo o con colegas pasando que, en más de una ocasión, sobre tiempo y no pensemos en más opciones para disfrutar la noche que usar la alberca del hotel, tal vez luego ver una peli en Netflix y dormir temprano.

Yo quiero que cambies eso y te propongo la opción de salir a explorar lugares, sabores y experiencias locales. En este caso, tuve la oportunidad de realizar un viaje de trabajo con un amigo a Guadalajara, y esto fue lo que pasó:

Llegué durante la mañana y me fui directo al hotel a dejar la mini maleta de mano con la que viajé. Me hospedé en el SQUARE, un hotel boutique muy bonito con cuartos muy cómodos, amenidades Molton Brown y unas toallas buenísimas.

Después de pasar un rato en mi habitación, decidí que era momento de conocer más de cerca Guadalajara y salí con dirección al corazón de la ciudad. Una vez que me encontraba en el centro, crucé por el mercado San Juan de Dios. Dentro de este mercado de tres pisos hallé la mayor variedad de cosas que puedas imaginarte, literalmente había de todo y para todos.

En la tarde, después de varias citas, decidí que era tiempo de relajarme y me trasladé al centro de Tlaquepaque donde me aventuré a caminar por sus calles repletas con una gran variedad de restaurantes, tienditas de artesanías y galerías. Mientras disfrutaba de este nutrido escaparate me encontré con la tienda que posee el récord Guinness de más variedades de tequila en el mundo. Muy grande fue mi sorpresa cuando al entrar me enteré que tenían cerca 1606 diferentes botellas, ante tanta variedad es difícil seleccionar sólo una.

Después de caminar un rato y haber pasado por el mercado de artesanías, que está frente a una mega cantina y muy cerca de la plaza central, me senté en una banquita a tomar un coco y a ver el cielo durante cinco minutos, que se sintieron como una eternidad energizante. Siempre he creído que este tipo de pausas te permite apreciar mejor y con mayor claridad todo lo que se encuentra a tu alrededor.

Acabada la tarde y por ser martes, no tuvimos gran cosa qué hacer, pues el nightlife de Guadalajara empieza en miércoles. Para no quedarnos sin qué hacer terminamos el día cenando en el muy recomendado Ilatina. La comida es exquisita y la selección de cocteles impresionante.

¡Buenos días, día dos!

Habiendo acabado los pendientes del trabajo, listos para regresar al DF y con un par de horas de sobra, el centro comercial Andares es el lugar perfecto para pasar el rato. Muy buena selección de tiendas y locales de comida, de todos los rangos, con una amplitud no encontrada en cualquier otro centro comercial.

A pesar de estar retirado del aeropuerto no hay mucho tráfico en las grandes avenidas por lo que no tuvimos presiones de ningún tipo.

Así que ahora ya sabes, la próxima vez que viajes de negocios a Guadalajara, ¡sal y descubre por qué viajar nutre el alma y el espíritu! Por cierto, si puedes planear tu viaje con un día extra, no dejes de ir a Tequila, en el José Cuervo Exprés, ya que por más que sea whiskero, el tequila, representa mucho de la cultura del país y la región

¡Saludos y hasta la próxima!