Batopilas: el Pueblo Mágico entre montañas

¡Hola, viajeros!

Viajar a Batopilas, Chihuahua, no son las típicas y cómodaS vacaciones, es una experiencia de vida.

En este Pueblo Mágico, escondido entre montañas y barrancas, descubrirás un México muy distinto.

Esta experiencia comienza desde el trayecto. No cualquiera llega a Batopilas, sino quien realmente quiere hacerlo. Se puede llegar en coche y autobús, pero nada como llegar a bordo del Chepe, el último gran tren de pasajeros de México. Si decides esta opción, vengas de Chihuahua o Los Mochis, debes bajarte en la estación Bahuichivo y conseguir un transporte a Batopilas desde ahí.

En el camino a Batopilas no verás más que espectaculares paisajes montañosos, al punto en que quizá te preguntes si realmente hay un pueblo por ahí. De pronto, ahí está, con sus tres calles y su encanto colonial.

 

Y es que, Batopilas tiene, literalmente, tres calles.

Es un pequeño pueblo, fundado en 1708 a orillas del río que lleva ese mismo nombre.

Fue, precisamente, en el siglo XVIII, cuando este asentamiento vivió su auge económico, gracias a la actividad minera que se llevaba a cabo.

Cuando se terminó la minería, Batopilas fue reducido a un diminuto pueblo de poco más de mil habitantes. Sus magníficas iglesias parecen estar fuera de lugar en medio de tanto silencio y aparente abandono.

Este Pueblo Mágico de Chihuahua está habitado, principalmente, por rarámuris, por lo que una escapada de unos pocos días te dará una idea de cómo se vive en aquellos rincones de México en donde los usos y costumbres ancestrales predominan por encima de la cultura occidental.

Una de las grandes atracciones de Batopilas es el trabajo de los artesanos rarámuris, quienes fabrican de todo: instrumentos musicales, utensilios de cocina, canastos de sotol y objetos tallados en madera.

Aprovecha también para probar el auténtico queso Chihuahua, ranchero y de chivo.

En las fondas Doña Mica y Carolina, en la Plaza de la Constitución, puedes probar otras delicias de la cocina regional como los frijoles maneados, chile con queso, dulces de leche y el famoso tesgüino, un licor de maíz similar al tepache.

La visita al Templo de la Virgen del Carmen es necesaria. Otros edificios coloniales que vale la pena explorar son las casas Barffuson, Cural, de Raya y Biggler.

¿Lo mejor de Batopilas?

 

Probablemente sea la vista desde el mirador de la Bufa, en donde se puede apreciar la imponente barranca y el río que le dan su nombre al pueblo.

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