5 paraísos mexicanos que asombran al mundo

¡Hola viajeros!

Entre montañas, selvas, desiertos y espectaculares costas, México aloja numerosos escenarios naturales que asombran a viajeros de todas partes. ¡Aquí 5 espectaculares!

Reserva de la Biosfera de Sian Ka´an, Quintana Roo.

La vida aquí es diversa, abunda en sutilezas. Si paseas en lancha o kayak puedes admirar un cielo cruzado por aves. Las lagunas de Muyil y Chunyaxché aparecen, llenas de calma y colores, entre los canales. Puedes bucear o practicar esnórquel en la costa de Gran Arrecife Maya, sitio donde encontrarás peces iridiscentes, esponjas, erizos, caracoles y estrellas de mar.

 

Zona arqueológica de Paquimé, Casas Grandes, Chihuahua.

Aljibes, acequias, canales y drenajes dan forma a un sofisticado sistema hidráulico en medio del desierto. Hay dos juegos de pelota y bodegas que alguna vez guardaron lo mismo guacamayas que objetos de concha o de cobre. Y si hay algo que dejaron sus pobladores fueron vasijas de barro, las utilizaron como lienzos para plasmar sus rostros, su cuerpo, su entorno. Ahora son los habitantes del cercano pueblo de Mata Ortiz los encargados de recrear el querido legado.

Antigua ciudad maya de Calakmul, Campeche.

La vieja Calakmul está separada del resto del mundo por un camino pavimentado que atraviesa 60 kilómetros de selva. Al final del sendero aparecen las plazas y basamentos que dejaron los mayas, pero alrededor se despliegan las 723,185 hectáreas de la Reserva que todo lo guarda: cientos de sitios arqueológicos aún escondidos, jaguares, águilas, cedros y guayacanes, y hasta el traslúcido aleteo de las mariposas.

Islas Marietas, Nayarit.

A ese pequeño archipiélago declarado Reserva de la Biósfera, se accede en lancha desde Punta Mita. Ajenas, rocosas, las Islas Marietas están llenas de túneles y cuevas. Los humanos las pisan para visitarlas, no para vivirlas. Están las de Isla Larga, y aquella, la Playa del Amor, en Isla Redonda, que nadie olvida. Solo atravesando a nado una caverna es que puede conocerse su oculta arena. Se trata de una playa encerrada, con un círculo de cielo haciendo las veces de techo.

Misiones franciscanas de la Sierra Gorda, Querétaro.

Ocupando la parte de la Sierra Madre Oriental que al norte de Querétaro corresponde, se halla la escarpada Sierra Gorda. En ella flota la neblina y existen todos los climas. Basta con ir al fondo de sus cañones para encontrar calor y plantas creciendo en semidesierto; pero arriba, a veces por encima de los 3,000 metros de altura, hay bosques de montaña, hongos que agradecen la humedad del suelo, osos y pumas, y entre hojas divaga la hermosa mariposa alguna vez estudiada por Humboldt. Tanta es la biodiversidad que la sierra sostiene, que fue declarada Reserva de la Biosfera en 1997.

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